Por Alejandro Marinelli. El Clarín. El incremento del valor de los commodities minerales y la demanda de China dispararon la actividad. Hoy la región tiene el mayor rango mundial de inversiones del rubro. Pero los daños ambientales generan una creciente resistencia popular.
Una fiebre de los minerales se extiende por Latinoamérica. Es un fenómeno de velocidad abrumadora que ha convertido a la región en el norte mundial de las empresas mineras y en el escenario de una dura disputa entre los ambientalistas y quienes entienden que no se debe detener un negocio floreciente. Hay razones detrás de este crecimiento. La precipitada suba del precio de estos commodities por la crisis mundial y la demanda persistente china para producir electrónica estimularon una explotación de niveles sin precedentes. Sigue leyendo


