Por Ignacio de los Reyes (BBC Mundo) 17/11/2010.
México está celebrando el Centenario de su Revolución, una lucha que empezó pretendiendo el derrocamiento de un líder que se aferró al poder durante más de treinta años y culminó, una década más tarde, habiendo transformado políticamente al país más norteño de Latinoamérica.
Aunque la revolución no fue homogénea -más bien un conjunto de pequeñas revoluciones y conflictos internos-, se considera a 1910 como el año del inicio del movimiento político, campesino y social que reclamaba más democracia, reparto de tierras y derechos laborales.
Nació de la insatisfacción con la política elitista de Porfirio Díaz, que favorecía a los más privilegiados y, aunque el país gozaba de prosperidad económica, los beneficios no alcanzaban a los más pobres. La revolución contribuyó a formar al México contemporáneo pero, un siglo después, ¿qué queda de aquellas reivindicaciones? ¿Cuál es el balance de lo conseguido y lo pendiente? Sigue leyendo



