(per) Tipo de grasa social que se autodefine a partir de su diferenciación negacionista frente a los demás. Dicha definición viene del reconocimiento riguroso de lo que él no es (lo cual es un recurso propio del ominoso uso de su ociosidad mental). Sostienen que todo colega que no lo secunde es mediocre, que todo pasado fue mejor y que la sociedad del futuro -de no escucharle con atención- está confinada a la perdición. Es un nostálgico coleccionista de adjetivos, que pasa horas conjugando verbos en pasado, para intentar construir la semántica explicativa del presente. Para los intelectuales, el error y la equivocación, es una de las forma perversa de la acción humana: un correo spam en su relación epistolar con el saber, que sólo con el estudio se puede evitar. En política…
