Astapovo

Por Miguel A. Martínez. [A dos años de haberse cumplido] 100 años desde que Tolstoi falleciera en la solitaria estación ferroviaria de Astapovo, donde cayó enfermo mientras huía, con ochenta y pico años a rastras, de su pasado, de su familia, de la fama, de las comodidades, de las constantes contradicciones que atormentaban su espíritu. Después de una larga vida, vivida con salud y con gran intensidad; luego de una profunda evolución espiritual, así como de una notable trayectoria vital en la cual brilló de todas las maneras posibles, el viejo Tolstoi todavía sentía aún, con fuerza indeclinable, la necesidad de ir en pos de la verdad. Sigue leyendo