Juan Arias (El País). Brasil prepara una alfombra roja para dar la bienvenida a miles de trabajadores extranjeros profesionales sin pasar por las horcas caudinas de la farragosa legislación de extranjeros de 1980. La secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República (SAE), por orden de la presidenta Dilma Rousseff, está elaborando una “nueva política de inmigración” que dará luz verde a los ya 400.000 trabajadores con cualificación profesional en espera para ser contratados por empresas brasileñas. Sigue leyendo